Lean Management: qué es y por qué deberías empezar a tenerlo en cuenta

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Lean Management: qué es y por qué deberías empezar a tenerlo en cuenta

[Esta vez le toca el turno a un post invitado. M.Carmen, la autora del post, es una profesional del sector Seguros con formación en mejora de procesos, Lean Management y calidad. Ella misma se define como “una apasionada de la filosofía Kaizen que intenta aplicar la mejora continua en lo profesional y en lo personal”. M.Carmen (o Mamen 😉 ) acaba de aterrizar en blogosfera con su blog “No Solo Lean”. Al final del artículo encontraréis un enlace a su blog, al que os recomiendo que os suscribáis!]

 

Cada vez son más las empresas que comienzan a mostrar interés por eso del Lean Management. Conceptos como Just in Time, Kaizen o Kanban dejan de ser términos ligados únicamente a la producción y empiezan a dejarse ver en otros ámbitos.

Lo que hoy conocemos como Lean tiene su origen en Japón, a mediados del S.XX, cuando Toyota empezó a aplicar el Just in Time en sus procesos de producción, siendo conscientes de que no tenían ni capacidad ni medios para competir con la producción en masa de fábricas estadounidenses como Ford. Con este nuevo sistema se producía en función de la demanda del cliente, utilizando los productos necesarios, en las cantidades indicadas y en el momento preciso. Todo esto eliminando del proceso de producción cualquier tipo de despilfarro y buscando siempre la mejora continua de sus procesos. Resultó ser todo un éxito.

Poco después, Toyota dio a conocer su sistema al resto del mundo y en los 90, James P. Womack y Daniel T. Jones utilizaron por primera vez el término Lean Manufacturing en su libro “The Machine that Changed the World”, aunque posteriormente lo desarrollaron en “Lean Thinking”. En adelante, el pensamiento Lean fue creciendo como la espuma.

 

Entonces, ¿qué es Lean?

 

Lean es un modelo de negocio que permite optimizar el rendimiento de los procesos aprovechando los recursos disponibles, por medio de la eliminación de tareas que no aportan valor y la búsqueda de la mejora continua, creando valor para el cliente, los empleados, los accionistas y la sociedad en su conjunto.

El pensamiento Lean tiene tres características fundamentales:

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Este modelo comprende toda una filosofía y conjunto de principios, pero no debe entenderse como un compendio de técnicas inventado por Toyota. El pensamiento Lean tiene sentido desde el punto de vista de la evolución y el contexto histórico en el que se ha desarrollado, dado que se ha visto influenciado y, en cierto modo, favorecido por la situación económica y social.

Las economías de escala y la producción en masa de las empresas tradicionales funcionaban en un entorno en el que no importaba producir elevadas cantidades de productos similares, ya que el cliente se adaptaba a lo que las empresas le ofrecían y no tenían ni medios ni opciones para comparar.

La globalización, el auge de las nuevas tecnologías y el aumento de la competencia han dado forma a un cliente más exigente, un cliente que compara, reclama y elige lo que mas le conviene. Este cambio ha obligado a las empresas de adaptarse y modificar sus rígidas estructuras por otras más flexibles, con una producción mas adaptada a la demanda.

Desde el Lean Manufacturing en el ámbito de la producción, hasta el Lean Management, Lean Office, Lean Analytics o Lean Startup. La filosofía Lean se está aplicando cada vez en más terrenos, demostrándose su utilidad y su eficacia.

Y si el Lean ha funcionado en la empresa, ¿por qué no aplicar sus principios en el desarrollo personal? Os propongo algo. Dediquemos cinco minutos a pensar todos esos momentos del día que desperdiciamos en hacer cosas que no nos aportan ningún valor, ni a nosotros mismos ni a los demás. ¿Se os ocurre alguno?

Existe tiempo muerto en nuestro día a día. También repetición de tareas innecesarias, exceso de comprobaciones, exceso de descanso y ocio no constructivo… Optimizar nuestro tiempo no es tarea fácil, pero es más simple de lo que pensamos. Se trata de medir, analizar y mejorar, tal y como se hace en el ámbito empresarial.

“Lo que no se define, no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre” (William Thomson).

Si te ha gustado el artículo y quieres profundizar más, puedes seguir leyendo en mi blog No Solo Lean.

¡Te invito a echarle un vistazo!

2016-08-01T19:16:01+00:00 By |Estrategia|0 Comments

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